domingo, 28 de junio de 2009

Parásitos de la Ciencia

Hace tiempo que vengo rumiando esta entrada, pensando sobre si debería escribirla o no. He aprendido que no merece la pena perder el tiempo con cosas sin importancia, y es mejor reservar las energías para desarrollar proyectos y actividades provechosas. Al final he decidido no sólo escribirla, sino que tal vez pueda convertirse en una especie de sección.

El nombre de Parásitos de la Ciencia ha sido seleccionado a conciencia y creo ilustra lo que quiero expresar. Un parásito es un organismo que se nutre de otro organismo, generalmente mayor, y no ofrece nada a cambio. Al menos éste es el sentido en que yo lo escribo.

En parapsicología hay numerosos parásito de la ciencia, que pueden agruparse en dos grupos que, aunque aparentemente diferentes, son en realidad las dos caras de la misma moneda, léase, obtener beneficio a costa de sacrificar la veracidad, el trabajo serio y la propia ciencia. La palabra “ciencia” vende, da prestigio, de ahí que estos parásitos se adhieran a ella, y no a otras palabras, como “garbanzo”, pongamos por caso.

¿Cuáles son estos dos grupos? Como he dicho, representan los dos extremos de un continuo. En un extremo tenemos a los “periodistas del misterio”, los “investigadores de lo paranormal”, y otros nombres parecidos. Los más conocidos ejemplos de este tipo son Iker Jiménez, etc., y revistas del tipo “Enigmas”, “Mas Allá”, “Año Cero”, etc. Creo que queda claro a quienes me refiero. En el otro podemos encontrar asociaciones como ARP-SAPC (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), Circulo Escéptico, etc., que no son más que franquicias de producción en serie de CSICOP, actualmente CSI (Comité para la Investigación Escéptica), de origen estadounidense. Este segundo grupo se caracteriza por el empleo de dos palabras en cada una de sus frases, en cada uno de sus párrafos, vengan o no a colación: son las palabras “escéptico” y “pseudociencia”.

¿Quiénes son estos grupos, o mejor, que representan? El primer grupo “representa” la investigación de lo “paranormal”, la parapsicología, esoterismo, magia, ocultismo y cualquier cosa que pueda presentarse de forma lo bastante atractiva como para vender mucho. Habitualmente señalan que “la ciencia no puede explicar estos fenómenos”, y frases similares. Suele ser el lugar donde en primer lugar acude la gente interesada en parapsicología, como yo mismo hice cuando era pequeño, con personajes como Jiménez del Oso, la revista “Espacio y Tiempo” (precursora de Enigmas) e incluso llegue a ver programas en donde salían unos jovencitos Iker Jiménez y Lorenzo Fernández (afortunadamente esa cinta de VHS ya no existe). También compraba “Enigmas”, “Mas Allá” y “Año Cero”. Con 19 años, cuando ya llevaba un año de carrera, las tiré todas a la basura. Es algo que recomiendo. El objetivo de estas revistas es vender cuanto más mejor, y para ello recurren una y otra vez a los mismos temas: los misterios de Egipto, las psicofonías, etc. Los artículos no están planteados para producir un conocimiento acumulativo, de modo que uno espere que en el número siguiente vera algo nuevo; no, los temas se repiten y los contenidos también: uno lee lo mismo sobre los misterios de Egipto en el número de enero que en el de julio, y así sucesivamente.

En cuanto al segundo grupo, en principio, es un grupo muy deseable. Uno espera que estas asociaciones, por decirlo de algún modo, “luchen” contra la cantidad de barbaridades que en demasiadas ocasiones se destilan del primer grupo. Enarbolan la bandera del escepticismo (ya digo que es una de sus palabras favoritas) y eso es bueno, porque escéptico, por definición es “el que duda”, y así uno espera que alienten el que la gente tenga en cuenta otras opiniones, que busquen información contrastada, etc. Pero no es el caso. Como he dicho, todas estas asociaciones, al igual que en otras partes del mundo donde existen asociaciones similares, son franquicias del antiguo CSICOP (Comité para la Evaluación Escéptica de las Afirmaciones de lo Paranormal) Suelen contar con la colaboración o apoyo de profesores universitarios, cosa normal, comprensible y deseable, y suelen copar todos los medios de comunicación disponibles: periódicos, televisión, etc. Como buenos parásitos, se pegan a entidades mayores, lo cual uno también encontraría normal si hicieran bien su trabajo. Entonces, ¿cuál es el problema? Habría que remontarse a los orígenes del CSICOP cuando el fundador abandono la asociación al año porque no estaba de acuerdo con la línea de acción que comenzaba a seguir: acoso y derribo de todo aquello que se salga de la ortodoxia. Pero no hace falta ir tan lejos. Ser “escéptico” (por supuesto, siempre entre comillas cuando nos referimos a estos individuos) da dinero. ¿Cómo? Es sencillo: primero hay que autoproclamarse como los guardianes de la verdad, del pensamiento crítico, de la lucha por la ciencia frente a las pseudociencias. Esto suele calar porque, efectivamente, tenemos el grupo primero de los “periodistas del misterio” y aún otro grupo peor, los brujos y videntes (tipo Bruja Lola, Paco Porras, etc.), lo cual hace que la gente interesada en el tema recibe y crea una información sin ninguna base, ni veracidad, proveniente en ocasiones de aprovechados, lo cual es un peligro, y bastante grande. Así, en especial en el ámbito académico, estas asociaciones son vistas como salvadoras, como individuos preocupados por la ciencia, y esto les lleva a recibir el apoyo de personas pertenecientes a ámbitos académicos, preocupados sinceramente por la proliferación de tonterías relacionadas con “lo paranormal” entre el publico en general. Pero hay más. El miedo. Este es el segundo “modus operandi” de estas asociaciones, y que yo mismo conozco de primera mano. Si usted, pongamos por caso, es un profesor universitario, o un investigador de un centro privado, por ejemplo, y decide realizar una investigación o actividad relacionada con la parapsicología, pero de un modo científico, serio, tiene dos problemas. Uno, que la ciencia es algo social, y que en el momento en que muestra interés en este tema ya lo miran de modo extraño. Y lo peor, que entonces su universidad, o su lugar de trabajo, puede recibir “atentos consejos”, cartas de estas asociaciones que señalan que lo que usted hace es pseudociencia. Y nadie en su sano juicio que pertenezca a un ámbito académico se arriesga a que lo relaciones con la parapsicología y demás. Bueno, yo si. Al final, lo que consiguen con todo esto es que sólo ellos (estas asociaciones) son las apropiadas para hablar de la parapsicología, solo ellos son escépticos y críticos. Mejor que ellos den la conferencia, mejor que ellos publiquen la columna, mejor que ellos decidan. ¡Ah!, y claro, cobrando.

Por tanto, vemos que ambos grupos, los “periodistas del misterio” y los “escépticos” tienen mucho en común:

1. Ambos grupos viven de lo mismo: la parapsicología, lo paranormal, las experiencias anómalas. Los primeros la venden rodeada de misterio, oscuridad y “susto”; los segundos lo atacan diciendo que no es científico y que solo ellos pueden hablar del tema.

2. Es curioso, pero si se piensa uno esperaría que el segundo grupo ya debería haber “acabado” con el primero. Pero no es así. ¿Por qué? Nadie mata a la gallina de los huevos de oro: las asociaciones “escépticas” necesitan a los del primer grupo (e incluso a los magos y videntes) para justificar su existencia, puesto que, por si solos, no producen nada, no pertenecen a la comunidad científica. Es patético, pero es lo que hay. Sinceramente, llego a sentir pena por estos “escépticos” que no han logrado alcanzar ninguna relevancia académica, ni llegar a formar parte de la comunidad científica, y que vuelcan su frustración de esa manera. Tal vez me equivoque, y la compensación económica que imagino obtienen (pago por cursos, conferencias, subvenciones) sea suficiente para ellos.

3. Los dos grupos producen cero investigaciones. Cuando digo investigaciones no me refiero hacerse una foto con un chaleco al lado de unas ruinas (con la ropa limpita, eso sí) ni tampoco citar consignas del CSICOP/CSI ni ridiculizar a quienes los hacen ni “asesorar” a las universidades que acogen actividades relacionadas con la parapsicología.

En fin, que esto es solo una opinión personal, pero sirva para hacernos una idea del panorama. Aparte de todo esto, existe una pequeñísima parcela (pequeña en nuestro país) en donde se encuentran personas interesadas sinceramente en las experiencias anómalas, y que no se sienten a gusto en ninguno de os grupos anteriores. Yo soy uno de ellos, pero no el único. Hay muchos más, fuera y dentro de las universidades. Trabajamos poquito a poco. Y que se apunte quien quiera.

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9 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Bueno, el chaleco no tiene por qué estar mal si se sabe cuál es su funcionalidad.

Salir en la foto, repetir historias de fantasmas constantemente, salir en la tele, ser famoso y en general todas aquellas actividades para fomentar la megalomanía no son funcionalidades adecuadas para un chaleco.

Salir porque uno tenga sana curiosidad, sin más pretensiones, o porque quiera ir más allá y buscar donde presuntamente está, sí es bastante adecuado.

Todo depende del enfoque.

Evidentemente no sé que mierda hace determinada gente todavía en la televisión diciendo las mismas mierdas de toda la vida. Cómo a alguien se le puede ocurrir decir en su rol de 'investigador' que los fantasmas seguirían estando aunque se derribe el 'lugar encantado' porque cuando aparecen atraviesan paredes.

28 de junio de 2009, 14:03  
Anonymous Anónimo ha dicho...

El comentario es mío.

Saludos,
José Antonio

28 de junio de 2009, 14:06  
Blogger Oscar Iborra ha dicho...

Tienes razón en que la megalomanía es un problema, y que una sana curiosidad es la buena base. Completamente de acuerdo.

También debo añadir que además de esos grupos, y de hecho a causa de ellos, hay determinadas personas con esa sana curiosidad pero que poco a poco van abandonando el campo, hartos de com está el panorama, en especial cuando ven el "éxito" de los periodistas del misterio.

Pero recordemos que cuando señalamos a una persona, al menos otrs 3 dedos nos señalan a nosotros. Si queremos que este campo sea tratado con más seriedad, hemos de hacer lo que esté en mano de cada uno. Y eso implicaría abandonar los halos de misterio, abandonar las vacas sagradas (que han hecho más bien poco) y recomenzar de una manera más serena. Al principio la gente se iría a ver a Iker (mucho más espectacular, luces, sombras, susto), pero serían muchos los que agradecerían esta nueva divulgación sobre parapsicología.

Y, por último, fíjate que tanto los periodistas del misterio como los falsos escépticos están muy bien organizados; el resto se cartacteriza por peleas y tonterías similares, sin comunicación, sin objetivos; así van cayendo y perdiendo las ganas.

Un abrazo

29 de junio de 2009, 2:09  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Vaya lo felicito por que es una de las pocas, ya ni decir que escasas, páginas donde aclaran esto de la parapsicología.
Soy disidente clásico, de los clásicos del escépticismo. Vamos que conozco de falacismo, Randi, Libos de Sagan, Dawkins, Bunge... en fin los clásicos.


Por lo general es verdad que las "comunidades escépticas" afirman que la parapsicología es un boberia y una estupidez total y donde uno aprende la definición. Es mas uno se sesga con esa definición tradicional de "fantasmas, hadas, duendes y demás cosa que contamina el concepto".
Me sorprende este enfoque donde igual forma se intenta sustentar con evidencia y no con simples "debunkers". En internet uno encuentra info distorsionada.

-De igual forma era critíco asiduo de la homeopatía, si no fuera por que Hahnemann es obsoleto, pero los pseudoescépticos se afanan en seguir dando duro en contra. Lo que no saben es que la homeopatía esta sufriendo un cambio donde lo que se intenta es depurarlas, por que de que funcionan funcionan (y no son anecdotas). El video de Benveniste solo muestra que no actuo en los basofilos, pero una máquina humana es mas compleja. Vale decir que al cancer, al sida.. lo mata cualquier cosa si esta in-vitro, pero otra cosa es cuando esta dentro del cuerpo humano.
*Estamos acordes si presuponemos que hacen falta investigacions y se deben quitar esos mitos y tabues sembrados por charlatanes escépticos y astrólogos, cazafantasmas y religiosos. Se trata de impulsar nuevos campos del conocimiento, no de pararlos por que "son magujadas, memeces.. y bla, bla,... arugmentos sin fundamento"

9 de julio de 2010, 10:57  
Blogger Oscar Iborra ha dicho...

Gracias por el comentario. Desde luego el escepticismo es una buena herramienta cuando uno quiere conocer más sobre algo, lo que sea. Nos permite buscar más información, comparar resultados y opiniones, etc. Llevado al extremo (dudar de todo, siempre dudando) no sirve para alcanzar ningún conocimiento (igual que si aceptamos todo a la primera)
En el escepticismo hay mucho "clásico": consignas, discursos, visones sesgadas y mentiras que se repiten constantemente, durante décadas, aunque no tengan validez ninguna. Este "escepticismo" vive de repetir lo mismo una y otra vez: Randi, pseudociencia, Randi, pseudociencia... para que luego digan que no existen los zombis!

Por eso es habitual que haya gente que "abandone" estas posiciones escépticas, como se abandonan otras posiciones. Yo mismo cuento siempre como pasé de ser un lector asiduo de revistas como Enigmas, Más Allá, etc., con 15-18 años, y como las tiré todas a la basura (y tenía muchas) cuando me di cuenta de que no aprendía nada nuevo, siempre lo mismo: los misterios de Egipto (enero y junio), psicofonías, voces de los muertos (febrero y julio), los misterios de X (resto de los meses), y el ciclo se repetía, y se repite!

9 de julio de 2010, 12:14  
OpenID zetetic150 ha dicho...

Estimado Osscar Iborra eso de los"parásitos de la ciencia" es un fenómeno social que no únicamente surge contra la parapsicología. Ahora el CSI su punto de mira es la homeopatía y la investigación en altas diluciones, y como no, aplican las mismas tretas para desinformar.

Aunque es parcialmente cierto cuando dices que organizaciones tipo CSI producen cero investigaciones, pues existen científicos que publican de las mismas que escriben artículos de sus respectivos en campos y los publican en jornales. Creo que te refieres a revistas como Skeptikal Inquirer que realmente poco o nada nuevo aportan.

Quizá te pueda interesar una somera "radiografía" del movimiento escéptico:

http://zetetic150.wordpress.com/2013/01/10/el-caso-del-escepticismo-cientifico/

30 de marzo de 2013, 14:23  
Anonymous Javier ha dicho...

Enhorabuena por esta entrada.

Yo tambien 'la vengo rumiando' hace tiempo, en mi modesto blog:

http://cienciaytiempo.wordpress.com/

Soy de formacion tecnica cientifica, ingeniero superior, pero ciertamente, he visto la acutacion durante años de los 'escepticos', y creo que son uno de los mayores peligros para la ciencia.

Razonamiento, prudencia en la consideracion de pruebas, no uso de trampas, no uso de insultos, no descalificacion de pruebas no-acordes con su prejuicio, ,,,,,

Y lo mas iomportante, carecen de toda formacion y experiencia investigadora.

Eso si, son trepadores politicos profesionales.

Los considero mucho mas peligrosos que 'los magufos', a ellos se les ve venir.

Vi tu debate en neofronteras con el armentia ('El Dios', muy bueno, como decias tu), y si, increible, lo publicado que era de lo suyo, perfecto, lo publicado que no era de lo suyo, 'fallo del sistema peer-review'.

Hay muchos mas asi, me ha costado descbrirlo:

www.lamentiraestaahifuera.com

francisthemulenews.wordpress.com

Y otros.

Enhorabuena Oscar, por tus estudios.

Saludos.


9 de julio de 2013, 3:44  
Blogger Oscar Iborra ha dicho...

Hola Javier,

Muchas gracias por tu comentario. He visto la entrada de tu blog, fantástica. Campanario es de lectura obligada! He hablado con el en algunas ocasiones, y su trabajo sobre el tema de la publicación y la revisión por pares, junto con el de los científicos disidentes, es excelente.

En cuanto a los pseudoescépticos, pues tú bien lo dices. Yo ya decidí ignorarlos por completo. Es cierto que su mayor peligro es lo bien colocados que a veces están a nivel político-académico, y que jercen su presión mediante correos, cartas y una especie de "escarnio público" que es lo único a lo que de verdad teme una Universidad: a que su nombre se vea manchado con asuntos turbios. por lo demás, no tienen ninguna relevancia académica ni investigadora.

Mi discusión con Armentia!! Fue bueno. A partir de esa discusión, ya no se permitieron comentarios en según qué temas...eso sí que es libertad de expresión y espíritu científico. Bueno, que cada cual que lea la discusión saque sus conclusiones. Yo ya lo tenía claro y más claro lo tengo ahora: yo investigo lo que quiera, y no necesito la aprobación ni el permiso de "comisiones externas". Esto es así para cualquier miembro de cualquier grupo universitario de investigación. Esto es lo que debe quedar claro, para todos. Falta más gente que se anime y se quite el miedo. Porque te aseguro que interés no falta...

Gracias de nuevo por el comentario, sobre todo teniendo en cuenta la de tiempo que hace que no escribo nada...

Un saludo.

11 de julio de 2013, 2:48  
Anonymous Javier ha dicho...

A propósito de formación académica y curriculum investigador de 'los escépticos', mira esto Oscar:

http://contra-molinosdeviento.blogspot.fr/2013/06/pifias-afortunadas.html

Este es el blog de un 'escéptico', el 'javi' de http://www.lamentiraestaahifuera.com

Le han pedido que indique su formación académica y curriculum investigador (Tu lo tienes y lo pones, yo lo tengo y lo pongo, universidades, centros extranjeros, patentes internacionales, etc).

Mira lo que contesta,,,,,,,,,,,,

Me da la risa,,,,,,,,,

Tu que has estudiado psicología, creo que conocerás el nombre de los trastornos de personalidad relacionados con el ego, lo de ir de gallitos, pero cuando les pides su formación académica,,,,,fiffffff, se desinflan,,,, pifffffffffff.

En fin, la risa siempre es de agradecer.

Saludos y animo con tu trabajo.

y rigor Oscar, rigor.

P.D.
Yo también vi el trabajo de “Feeling the Future: Si Oscar, respuestas fisiológicas ajenas a la voluntad consciente, décimas de segundos antes de la comprobación visual.

Rigor Oscar.

Saludos.

Javier.




18 de julio de 2013, 6:57  

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