miércoles, 4 de febrero de 2009

Artículo: "Razones para permanecer dudoso de la existencia de psi", por James Alcock (II)

2. Definición de constructos

Problema en términos de definir y medir fenómenos psi específicos. El problema surge porque los fenómenos psi están definidos principalmente en términos de lo que no son.

Para una definición en positivo sería necesario saber cómo funcionan los fenómenos psi, si existen.

En parapsicología los fenómenos están definidos negativamente, en términos de descartar explicaciones normales. Descartar todas las explicaciones normales no es tarea difícil. Podemos no ser conscientes de todas las posibles explicaciones normales.

Si todas las explicaciones normales han sido descartadas, ¿qué es psi? Desgraciadamente, es sólo una etiqueta. No tiene una definición que vaya más allá de decir que todas las explicaciones normales han sido aparentemente eliminadas. Los parapsicólogos generalmente presuponen que tiene algo que ver con alguna habilidad de la mente para trascender las leyes de la naturaleza tal y como las conocemos, pero esto es muy vago para ser útil para que sea útil para la exploración científica. Algunos parapsicólogos, conscientes de la problemática de la definición en negativo, prefieren eludir la cuestión y centrarse en “anomalías”. Así, los efectos psi son hallazgos anómalos que no deberían ocurrir si la actual visión científica del mundo es acertada. Estas anomalías no son de cualquier tipo, sino que implican, de un modo u otro, a la mente.

Irwin propone una definición positiva en términos de apariencias. Alcock no habla de ella. Como dice Irwin, un problema de la definición en términos de apariencias es que podrían entrar como objeto de estudio las actuaciones de mentalistas y prestidigitadores.

Las observaciones anómalas que no encajan con la teoría aceptada son vitales para el progreso científico, porque nos fuerzan a modificar nuestras teorías y obtener datos adicionales hasta que puedan ser entendidas y acomodadas en una teoría revisada. En ocasiones, las anomalías conducen a cambios tan fundamentales en la teoría que los filósofos de la ciencia hablan en términos de cambio de paradigma.


Cuando los parapsicólogos buscan establecer su materia de estudio en términos de anomalías, es algo diferente a como surgen las anomalías en la ciencia. En la corriente principal de la ciencia, uno no busca anomalías deliberadamente; se presentan por sí solas.

A ver, este argumento es un poco extraño. Primero, sí hay casos en los que han aparecido anomalías donde no debían, como los experimentos sobre priming que dieron pie a los de precognición con registros fisiológicos. Esto es psi como variable extraña. Segundo, no se trata de buscar anomalías “a la fuerza”. Por ejemplo, hay personas que dicen que han soñado algo que luego ha tenido lugar, o que han “sabido” no saben como algo que ha ocurrido en otro lugar o a otra persona. Entonces es eso lo que se busca, esa anomalía (y es una anomalía porque lo que se acepta como válido en el funcionamiento del mundo excluye que esas cosas pasen). No se hace un experimento de telepatía para buscar de forma forzosa anomalías, sino que se hace para ver si podemos obtener esa experiencia bajo condiciones de control. Otra cuestión es cómo definimos que hemos obtenido esa experiencia o resultado: estadísticamente, etc.

Psi puede considerarse como: anomalías de la consciencia (de la experiencia tal vez sea mejor) que se han observado en casos espontáneos y se están intentando obtener en laboratorio.

Son inesperadas y no predichas por la teoría actual, eso es por lo que se les llama anomalías. Ninguna anomalía psi se ha presentado por sí sola en el curso de la investigación en la corriente principal de la ciencia.

No estoy de acuerdo. Aconsejo buscarlas. Yo lo haré en cuanto tenga tiempo. Ya tengo algunas ideas de por dónde buscar.

En su lugar, los parapsicólogos tratan deliberadamente de generarlas. Son el objetivo de mucha investigación parapsicológica y son sólo etiquetadas como anómalas por la ruta circular de considerarlas imposibles si la ciencia actual es exacta y completa.

Los parapsicólogos necesitan ser capaces de proporcionar una definición positiva de psi, decirnos cómo identificar las “anomalías” psi de otro modo que no sea la exclusión, y decirnos cómo descartar psi, cómo saber cuando está ausente. A causa de su definición negativa, no sabemos cuándo psi puede ocurrir, y cuando no ocurrirá. No hay modo, según se afirma, de que psi pueda ser bloqueada o atenuada por el investigador, y así no podemos comparar condiciones donde psi podría no ocurrir con aquellas en las que, si psi existe, pueda ser observada. Además, dado que se afirma que la influencia psi puede ocurrir sin verse atenuada en función de la distancia, y que puede ocurrir atrás y adelante en el tiempo, llega a ser imposible “controlar” reamente las condiciones de un experimento.

3. Fallo en alcanzar replicación

La replicabilidad en sí misma en un concepto complicado. Repetir simplemente un experimento y conseguir los mismos resultados no es suficiente, porque errores o auto-engaños que pueden haber tenido lugar en el primer caso pueden haberse producido también en la repetición del experimento (Hyman, 1977). El concepto de replicabilidad implica que los investigadores en general, con la experiencia y el equipo adecuado, deberían ser capaces de reproducir los resultados.

Los parapsicólogos nunca han sido capaces de producir un experimento exitoso que científicos neutrales, con las habilidades, el equipo y el conocimiento apropiados puedan replicar.

¿Quiénes son los “científicos neutrales” a los que hace referencia? Supongo que él mismo y similares, y de ahí se toma la libertad de extenderlo a todos los demás (no parapsicólogos). Dos cosas: primero, sí se han replicado resultados; segundo, decir que nunca se ha conseguido replicar un experimento en parapsicología, en una revista como en la que se publica este artículo, tiene el efecto deseado: distorsionar. Además, decir que nunca han conseguido un resultado que un investigador escéptico pueda replicar, es una excelente estrategia (digo excelente porque funciona, cuestiones éticas aparte por desgracia) para crear la imagen de los parapsicólogos como poco científicos y “tontos” que no saben hacer un experimento, porque luego llegan investigadores escépticos y no obtienen lo mismo. No hay que olvidar que el escepticismo, cuando es dogmático, como el propio Alcock señala que ocurre en ocasiones, se convierte no sólo en algo inútil sino contraproducente, ya que se cierra ante la nueva evidencia.

Alcock utiliza la expresión “científicos neutrales”. Así consigue crear la imagen de los parapsicólogos como científicos no neutrales, guiados por sus convicciones acerca de la creencia en fantasmas y monstruos del lago Ness. Esta es una estrategia empleada con mucha frecuencia. Este tipo de expresiones, en revistas como ésta, aseguran y mantienen la visión de los investigadores en parapsicología como investigadores menos capaces, menos científicos.

Otra cuestión es: ¿cuántos científicos neutrales, como dice Alcock – o sea, escépticos – se han tomado la molestia de intentar replicar los experimentos? Por ejemplo, la respuesta en España es simple: ninguno. Sin embargo eso no parece ser un impedimento para que abunden los científicos escépticos hacia la parapsicología. ¿Ha hecho Alcock algún experimento? Los escépticos no suelen mencionar el hecho de que uno de sus principales adalides, Ray Hyman, esté actualmente de acuerdo con varios investigadores en parapsicología en el hecho de que los resultados de los experimentos en parapsicología no son explicables por pobres diseños, errores metodológicos o estadísticos, etc. (los argumentos escépticos usuales), y que se trata de algo genuino a explicar. Desde luego, que pueda ser algo genuino no implica que sea algo paranormal.

Varios de los artículos de este volumen tratan el problema de la replicabilidad en la investigación psi:

1) A. Parker reconoce la inconsistencias problemáticas en parapsicología que reflejan fallos para replicar y situaciones en las que algunos experimentadores, pero no otros, pueden replicar un conjunto de resultados. Para Parker, estas irregularidades reflejan posibles propiedades de los fenómenos psi, tales como el efecto psi-experimentador. “Cuando hay un fallo a la hora de replicar, no es apropiado meterse en la circularidad de asignar a este fallo una etiqueta (efecto psi-experimentador), y entonces implícitamente sugerir la etiqueta como explicación. Dado que no hay otra forma de definir o identificar el efecto psi-experimentador, no tiene valor explicativo. Usarlo como posible explicación sólo conduce a una tautología: sustituyendo la definición de efecto psi-experimentador, uno consigue “el fallo a la hora de replicar puede ser una manifestación de que “un investigador falla a la hora de replicar un hallazgo que otro investigador había realizado””. Este razonamiento circular excluye del debate un posible aspecto fructífero de investigación, en términos de comprender las razones, que no sean psi, que puedan explicar el hecho de que diferentes experimentadores obtengan diferentes resultados”

2) con respecto a ESP en Ganzfeld, Parker dice: aunque encuentra desviaciones estadísticamente significativas de la hipótesis nula en los datos agregados que ha examinado, la heterogeneidad de los resultados a lo largo de los experimentos deja dudas sobre la futura replicabilidad del fenómeno fuera de la parapsicología.

3) Sherwood y Roe revisan los estudios del Maimonides. Los datos de la revisión son muy liosos. La falta de replicación es rampante. Los autores concluyen que en general, los estudios del Maimonides fueron más exitosos que los posteriores, pero que puede ser debido a diferencias procedimentales.

Los estudios posteriores sí usaron una metodología diferente, como lo de dormir en casa y no despertar tras cada sueño REM que de por sí, comparada con la de los estudios del Maimonides, ya los convierte en peores, principalmente porque el recuerdo de los sueños (aspecto clave) es peor. Es importante aquí el aspecto económico: estos procedimientos posteriores al Maimonides eran más baratos.

Los autores indican que “el trabajo más reciente se ha centrado en la cuestión de si los métodos de consenso son superiores a la ejecución individual. Con procedimientos de juicio de consenso, la respuesta de un número de individuos se combinan para obtener un juicio único”. Para los escépticos, esto es un extraño giro de acontecimientos. El fenómeno de investigación es la alegada habilidad de algunos individuos para obtener información de modo paranormal mientras duermen. Como la investigación no puede demostrar esto claramente, los investigadores eligen complicar la situación combinando información de diferentes sujetos.

4) El artículo de Jeffers trata también directamente sobre la cuestión de la replicabilidad. Jeffers es profesor de física, e interesado por los experimentos de Jahn, intentó una replicación, investigando el posible efecto de psi sobre la interferencia de luz. En un monitor aparecía una barra de luz, cuyo tamaño venía determinado por un proceso cuántico, y los sujetos del experimento trataban de influir en el tamaño de la barra. Presentó el experimento a Alcock, quien hizo algunos comentarios sobre el mismo, y Jeffers lo tuvo en cuenta y lo modificó. No se obtuvieron resultados positivos.

Lo que aquí dice Alcock es que los parapsicólogos no han tenido en cuenta este estudio, porque no ha tenido resultados positivos. Recordemos que la PA fue la primera en adoptar la política de informar tanto de experimentos exitosos como no exitosos, y que en revistas de parapsicología, y libros, se informa de experimentos que no obtienen resultados positivos.

De nuevo algo que ya hemos dicho. El experimento, como es aceptado tras su revisión por Alcock, es bueno. ¿Por qué no lo revisó alguien más? Todos los experimentos de parapsicología están mal hasta que los revisa un escéptico, y entonces ese escéptico dice lo que está mal y como debería hacerse para estar bien. Pero parece que nunca un escéptico consulta a otro. ¿Cada “escéptico” es autosuficiente?


En un intento de replicación de los estudios de Jahn en los que participaban investigadores de dos universidades alemanas, y el propio laboratorio de Jahn, no se obtuvieron resultados positivos en ninguno de los tres (Jahn & col., 2000). A posteriori (post-hoc), encontraron algunas anomalías en el patrón de datos que según ellos merecen experimentos y modelos teóricos más sofisticados para comprender “el fenómeno básico implicado”.

Esto mismo es un ejemplo de cómo los parapsicólogos sí informan de resultados negativos (aunque se realicen, según Alcock, deducciones post-hoc).



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