lunes, 9 de febrero de 2009

Artículo. "Razones para permanecer dudoso de la existencia de psi", por James Alcock (III)

Las dos entradas anteriores sobre este mismo artículo han resultado muy largas. Intentaré resumir aún más el resto del artículo.

Siguiendo con la entrada anterior, el Alcock continúa exponiendo en su artículo algunas críticas a la investigación en parapsicología:

Multiplicación de entidades

Según Alcock, los parapsicólogos han inventado un número de entidades para explicar los fallos a la hora de producir datos consistentes y replicables:

1) si sólo algunos investigadores pueden obtener un efecto, y sólo algunas de las veces, mientras que otros investigadores utilizando métodos idénticos no pueden, esto se interpreta como un efecto psi-experimentador.

2) efecto cabras-ovejas: quienes creen en la existencia o posibilidad de psi obtienen mejores resultados (aciertan significativamente por encima del azar) en las pruebas ESP que quienes no creen; éstos fallan más de lo esperado por azar (es decir, la diferencia es significativa, pero en sentido contrario). A esto se le denomina psi negativo, y podría interpretarse como que estos sujetos utilizan ESP “inconscientemente” para fallar. Hay abundante literatura sobre las creencias en ESP, psi o parapsicología y un modo particular de responder a tareas de aleatoriedad (como son las cartas Zener) que ofrece una buena explicación a estos “aciertos” en los sujetos creyentes; pero no parece haberla para explicar los resultados “negativos”, aunque tal vez puedan ser explicados ampliando el mismo modelo.

3) efecto declinación: la ejecución en las tareas psi decae tras varios ensayos. Puede ocurrir al final de una serie, o en las últimas series de un conjunto. Incluso, si se observan los estudios de un investigador, podría observarse el mismo efecto (peores resultados en los últimos). Radin, en su libro Entangled Minds, afirma que esta declinación se observa en otros campos de investigación.

Alcock opina que todos estos efectos no son más que etiquetas arbitrarias, post-hoc, asignadas a resultados negativos inesperados, y lo considera un “serio problema si consideramos el estatus científico de la parapsicología”.


No-falsabilidad

Alcock afirma que el uso de estos efectos hace las afirmaciones sobre psi no falsables. Sin embargo, también son no falsables las acusaciones (hipótesis) del tipo “habrá habido fraude” o “usará un truco, aunque no sepamos cual” utilizadas frecuentemente contra determinados experimentos o investigaciones sobre parapsicología. Provenga de quien provenga, una buena crítica (o una hipótesis) ha de ser falsable.


Impredecibilidad

En general, los parapsicólogos no pueden hacer predicciones antes de realizar los experimentos y entonces confirmarlas. Entonces realizan afirmaciones post-hoc, señalando que ha tenido lugar otro evento psi cualquiera”.

Creo que hay experimentos que parten de predicciones previas establecidas, y que predicen que se obtendrán un resultado tal o cual. Por ejemplo, un experimento sobre DMILS – de los que tampoco habla Alcock – predice que cuando el agente “actúe” sobre el receptor, la respuesta fisiológica en cuestión variará según la intención del agente, y eso ocurre.


Falta de progreso

"No ha habido progreso, ni un crecimiento en comprensión. No han emergido patrones consistentes. El tamaño del efecto no ha crecido con el paso del tiempo como consecuencia del refinamiento de la metodología. No se ha desarrollado una teoría bien articulada apoyada por datos. De hecho, en lugar de producir una acumulación gradual de conocimiento y una evolución de una metodología cada vez mejor, cada década parece traer una nueva metodología o paradigma o programa de investigación que se presenta como el mejor o definitivo, pero que no es así".


Debilidad metodológica

El debate entre parapsicólogos y escépticos se basa normalmente en la adecuación de la metodología. Algunos parapsicólogos afirman que aunque se encuentren errores y debilidades metodológicas, es responsabilidad del crítico mostrar que ese error es el responsable de los efectos. La responsabilidad es siempre del investigador, de hacerlo bien, y fallos en el diseño o el procedimiento muestran que no se hizo bien. Aquí la respuesta es hacer el experimento de nuevo, y en parapsicología la replicación es difícil”.

Como en todas las áreas de investigación, en parapsicología hay experimentos buenos y malos. Pero cada vez más se ha mostrado que los resultados positivos no dependen de la pobre calidad experimental; diversos meta-análisis han indicado como los resultados de los experimentos psi no disminuyen a medida que la calidad experimental aumenta (Radin, 1997; 2007). Sin embargo esta es otra afirmación utilizada con frecuencia para señalar la “torpeza” de los investigadores en parapsicología.

"Si un fenómeno no es replicable, es cuestionable que haya ocurrido realmente. A pesar de su larga historia, la parapsicología carece de la evidencia necesaria para colocarse delante la comunidad científica para juicio (Hyman, 1977, 1985, 1989)".


Fallo para relacionarse con otras áreas de la ciencia

"Los parapsicólogos no parecen interesados en las contradicciones entre parapsicología y neurociencia (Kirkland, 2000)"

Quienes asumen que psi, si existe, es algún tipo de “señal” (que “viaja” desde el cerebro de un sujeto al de otro sujeto y este último “ve” sus pensamientos, emociones, etc.) tienen, obviamente, grandes problemas a la hora de implementar una teoría sobre “la señal de psi” a la luz de lo que sabemos actualmente sobre neurociencia. Pero no todos son partidarios de la idea de psi como “señal”. Particularmente, yo no lo soy. Sin embargo esa metáfora es muy utilizada, a veces incluso por quienes no están de acuerdo con esa idea, porque a niveles descriptivos es útil.


Desinterés en hipótesis competitivas

La parapsicología parece más focalizada en encontrar la anomalía que en explicar la experiencia. La retirada al laboratorio ha conducido a una focalización en desviaciones estadísticas que distraen a los investigadores de buscar otras explicaciones más prosaicas. Esto es muy malo, porque estas experiencias merecen un estudio por sí mismas, independientemente de si hay necesidad de acudir a explicaciones paranormales”. Alcock ha afirmado en varias ocasiones (p.e., Alcock, 1981) que incluso si psi no existe, debemos seguir esperando que la gente tenga experiencias en su vida diaria que parezcan psíquicas, y debemos ofrecer explicaciones sobre cómo estas explicaciones son el resultado de procesos normales, y en ocasiones anormales, del cerebro. Otros muchos psicólogos (Beyerstein, 1987-8, 1988; Blackmore, 1982; Marks, 2000; Neher, 1990) han proporcionado también detalladas explicaciones sobre cómo procesos psicológicos normales y anormales son capaces de producir todos los elementos de las experiencias paranormales. En el mismo número en que se publica este artículo hay artículos en esta línea, que revisaremos más adelante.


¿Puede resolverse la cuestión psi?

Alcock plantea una cuestión muy interesante:

“¿Qué evidencia puede uno producir con respecto a “no probar” la hipótesis psi? Ciertamente no estudios cuidadosamente ejecutados que fallan a la hora de replicarse, que fallan a la hora de producir alguna evidencia de psi. Estos son fácilmente explicados en términos del “efecto experimentador” o simplemente ignorados (…) Los parapsicólogos ni pueden decirnos bajo qué circunstancias no ocurre psi, si psi es real, ni pueden decirnos como sería posible no probar su existencia”.

Hace tiempo pensé, como consecuencia de mi descontento sobre los experimentos en parapsicología, que tal vez fuera mejor opción no crear experimentos para “capturar” psi, sino desarrollar experimentos que nos permitieran “acotar” un espacio o lugar – unas características – en el cual psi, si es real, se produzca. Es decir, atendiendo a las experiencias espontáneas y asumiendo que psi exista, no sería más producente decir “si estas condiciones están presentes – factores de personalidad, contenido emocional en la experiencia, etc. – entonces observaremos psi”. Sin embargo, esto puede considerarse ya hecho en los experimentos que estudian el comportamiento de individuos que creen en psi. Sin embargo, según los casos espontáneos, son muchas las personas que tienen estas experiencias sin ser creyentes en psi.

Brugger & Taylor afirman: “aunque psi se desvanezca de la escena como proceso de transferencia anómala de información, continuaría como un fenómeno de probabilidad subjetiva digno de investigación científica

No sólo estoy absolutamente de acuerdo con ello, sino que espero incluir esa línea, en mayor o menor medida, dentro de mi propia tesis sobre el comportamiento aleatorio, el azar y la incertidumbre en psicología.

Son muchos los psicólogos que han abandonado con el tiempo la posición de la parapsicología para moverse hacia posiciones más escépticas, como Blackmore o Wiseman. Yo mismo, con respecto a la mayoría de la investigación psi en laboratorio, hace ya algún tiempo que empecé a mostrarme descontento por unos experimentos que a medida que he ido revisándolos me han parecido cada vez menos acertados, poco representativos de cómo psi, si existe, funciona en el mundo real, en las experiencias espontáneas (y aquí me refiero únicamente a experiencias de ESP y PK). Hay otros experimentos que aún me parecen interesantes, en especial aquellos que trabajan con registros fisiológicos como variable dependiente, y en general los que intentar estudiar psi inconsciente (experimentos en los que el individuo no sabe que está participando en un estudio ESP o PK, en los que no se le pide una respuesta explícita, no se le pide que “adivine” o “influya”).

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